En el Zulia: “Con esta situación lo que provoca es salir corriendo”

De esta manera se sienten cientos de zulianos, quienes además de vivir una de las cuarentenas más estrictas del país por causa del caso del Mercado Las Pulgas, tienen que sufrir el viacrucis diario de la luz y el agua

El corre corre con el agua ya es parte de la cotidianidad. Existen sectores donde pasan uno y hasta dos meses para que el agua llegue. Más les vale esperar que protestar, porque según afirman “las protestas no son oídas y si las oyen, los reprimen”.

Por otro lado el disgusto diario por culpa del problema eléctrico acrecienta la difícil situación de los zulianos. Para nadie es un secreto que de irse, no se sabe cuándo volverán a conectar el suministro eléctrico. Y de ser así a veces sorprende al llegar temprano porque la mayoría de las veces llega ya cuando el cuerpo y el ánimo están decaídos.

Vale destacar que en esta situación de crisis permanecen los zulianos sumergidos de pies a cabeza y en la oscuridad. Porque entre la improvisación de los apagones y la falta de atención a las comunidades, el desespero empieza a arder.

Nadie está listo para enfrentar una crisis así y menos con rumores de gente infectada por Covid-19 en los sectores de las ciudades zulianas. Marabinos, San Francisquenses, Cabimeros, los ciudadanos de todo el Zulia, imploran a la Virgen de Chinquiquirá y a Dios: piedad.

“No es fácil vivir de esta manera. Con las necesidades básicas no se juega. La luz nos está acortando la vida. Estamos en total desidia”, dijo una señora del sector Plaza del Sol en San Francisco. Prefirió resguardar su identidad.

“Uno en estos días, por como están las cosas, no puede andar diciendo nada porque te quitan el bono. Con esta situación lo que provoca es salir corriendo y dejar el pelero, pero uno no tiene cobres para sacarse el pasaporte, y si vamos al SAIME lo que te quieren es sacar un ojo para entregártelo el día que ellos quieran por debajo de la mesa”, dijo.

La situación de crisis de Venezuela se une con la crisis de la cuarentena. Y lamentablemente la depresión económica cada vez es más fuerte y afecta a más bolsillos. Un drama desesperante es lo que se vive en el Zulia. Un drama que difícilmente podremos sobrellevar porque las quejas son el pan de cada día y el calor el caldo cultivo para propiciar el desespero.

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